olaaaaaa. os dejo aki un montoncito de caps. espero k os gusten
(Javi)
Ya no se escuchaba ningún ruido en el exterior. Así que decidí salir a comprobar si estaban bien.
Dirigí una mirada observadora a Eli. Seguía igual, inconsciente. Espera con todas mis fuerzas que estuviese bien. Me di media vuelta de nuevo y me dirigí a la puerta. Ya estaba había cogido el pomo de la puerta cuando de repente escuche un gemido detrás mío. Rápidamente me gire. Eli por fin había despertado. Un peso se me esfumó en tan solo un segundo. Eli por fin estaba consciente!!!
Eli, como estas?- le pregunté
Eli gemía y lloraba, la alegría que me había venido en los segundos anteriores desapreció de golpe i porrazo-
¿Qué te ha pasado? Le volví a preguntar preocupado.
Al no responderme me acercándome a la bañera y intenté abrazarla para consolarla en lo que fuera que le pasase. Pero no me dejó.
-No me toques- dijo Eli con voz débil. La mire extrañado. ¿ Qué le pasaba?, nunca la había visto de esa manera.
- Eli tranquila, soy yo Javi, tu amigo. Que te ha pasado? Por qué lloras?- le dije inquieto
- Calla- dijo en el tono más alto que pudo.
Pero que le pasaba. Le debían de haber hecho mucho daño para que se encontrase de esa manera. Pero no sabía exactamente que clase de daño. Parecía asustada, reacia a que la tocase y no sabía por qué. Tampoco la quería presionar para que hablara viéndola así de débil. Pero igualmente debía salir a comprobar cómo había ido la batalla.
- Eli, voy a salir un momento a ver cómo están Anna y Marcus. Tu tranquila vale, ahora vuelvo.
- Me miró a los ojos, y asintió ligeramente con la cabeza.
- Me dirigí hacia la puerta de nuevo y la abrí despacio y silenciosamente.
Saque la cabeza un poco para poder tener una primera vista de la escena y si ¡Marcus y Anna estaban bien!!!, o dentro de lo que cavia. Ya que ambos estaban abrazados y con lágrimas en los ojos. Sin duda no había moros en la costa así que salí corriendo hacía ellos.
Anna, Marcus!!!- grité
Se separaron y me miraron. Me abracé a Anna como nunca lo había hecho. Estaba viva!!!, de nuevo otro peso se disolvió de mi lista de preocupaciones. Le sonreí felizmente a Anna. Ella intentó dibujar una sonrisa en sus labios. Pero lo único que consiguió fue un débil amago de su alegre sonrisa. Lo que hizo que mi sonrisa también se esfumara. Recordé que habían estando llorando. Y yo tampoco pude evitar revelar mi preocupación y el miedo.
- Qué pasa?- dije pausadamente, ya había perdido la cuenta de las veces que había dicho esa frase en tan solo 2 días
- Es una historia muy larga y creo que contarla ahora rápido no serviría para nada. Luego te la cuento con tranquilidad. Ahh y Eli, como se encuentra?- dijo Anna
- Ahh sí. está en la bañera, se acaba de despertar y está muy…
- Que ya se ha despertado?- dijo Marcus
- Si. Dije sabiendo que me estaba perdiendo algo.
- Vamos- dijo Anna.
Corrimos al baño y se dirigieron corriendo a Eli.
- Eli, tranquila, ya estas a salvo. no pasa nada, ya ha pasado todo- decía Marcus-Ven Eli te vamos a llevar a la cama dijo cogiéndola del brazo.
- No me toques- dijo Eli
- Sí, no quiere que la toque nadie- dije, pero nadie me hizo el más menor caso.
- Eli, soy Anna. Sé que lo que te ha pasado es una experiencia horrible. Pero tienes que recuperarte. Marcus te tiene que ver. tenemos que asegurarnos que estés bien.
- No, no.
- Eli es por tu propio bien, nosotros te queremos nunca te haremos daño. Somos tus amigos- le contestó Anna tiernamente
- Eli la miro a los ojos y después nos miró a Marcus y a mi.
- Vale- dijo de nuevo con esa voz tan débil que daba coraje incluso oírla.
Y luego estaba yo ahí. El único ingenuo a la situación y muy, pero que muy preocupado.
Al final dejo que Anna la llevara al dormitorio y que solo ella la examinara.
Nos quedemos entonces Marcus y yo enfrente de pie enfrente del cuarto de Eli y Anna. Y ya sin poder aguantarme, ansioso por conocer todo lo que ellos sabias le pregunté
-Marcus que le ha pasado, bueno que es esa historia tan larga que me teníais que contar?, necesito saberla ya. Por favor cuéntamela
- esta bien.
Y así lo hizo. Me contó todo lo de sus visiones y la violación de Eli. Me quedé con la boca abierta, nunca me había esperado una cosa así de grave. Pobrecita. Lo ha tenido que haber pasado muy mal, bueno rectifico lo está pasando muy mal. Me vino a la mente la escena del baño, cuando intenté abrazarla. No me extrañaba nada ahora que no quisiera que ningún chico la tocase. Estaba sufriendo mucho y todo por culpa de ese desgraciado. Menos mal que estaba muerto. Solo esperaba que se recuperase pronto y que siga adelante. Y luego estaba Carlos, ¿secuestrado?? Pensé horrorizado cuando me lo dijo. Menos mal que luego me enteré que aun seguía vivo. Y espero que siga vivo. Estaría rezando en este momento por él si creyera en dios. No sabía si intentarlo pero es que me sentía mal recurriendo a un recurso al que he despreciado siempre. Marcus también me contó sobre la organización esa y sus ideales. Y enserio esos tíos estaban muy mal de la cabeza. Querían matar-nos!!!. Sí que es verdad que estoy asustado, pero el miedo estos días ya es un sentimiento normal en estos últimos días. Así que lo único que se me pasa por la cabeza por estos momentos es ayudar en todo lo que pueda. Tenía que recuperar a mi amigo. O al menos lo iba a intentar con todas mis fuerzas.
En ese momento salió Anna del dormitorio.
- Bueno, por fin se durmió. de salud está bien. Pero esta muy traumatizada. No deja apenas que la toque. I eso que soy chica. Y encima aun no sabe lo del secuestro de Carlos
- Si es verdad cuando se entere se va poner mucho pero, no sé si deberíamos decírselo- dije
- Se lo acabo de contar toso- añadió Marcus, para aclararle las cosas a Anna.
- Si. Pero creo que igualmente se lo tendríamos que decir. Pero ya hablaremos de ese tema más adelante. Ahora hemos de pensar en cómo organizar el rescate de Carlos- dijo Anna.
- Si es verdad y por favor ya os lo digo con antelación, no me subestiméis, ni me dejéis al margen porque sea humano, quiero ayudar. Quiero hacer todo lo posible para que Carlos esté de nuevo con nosotros
- Pero es que…- dijo Anna
- Ni peros ni leches Anna, no me hagas sentir un completo imbécil. Que no puede hacer nada. por favor- añadí haciendo pucheros
- Jejee, se rieron Marcus y Anna,
- Vale, está bien.- dijeron, aunque no muy convencidos.
- Ahh bueno por donde iba- decía Anna- ahh sí. Nosotros además tenemos que partir ya porque de mientras he estado pensando y creo que puede haber más gente de nuestra parte por ahí, sino no estarían tan escondidos en esa cueva o lo que sea.
- Si tienes razón yo también lo estaba pensando y por ahí tiene que haber más gente que esté en contra de su ideología- dijo Marcus- además son muchos hombres y nosotros solos dos, digo tres. Añadió sonriendo.
- Claro que tres, ya sé que yo de magia cero pata tero pero oye a lo mejor a esos tíos la magia los hayan puesto blandengues y necesitan un buena hostia bien dada.
- Javi no estamos para bromas ahora- soltó Marcus
Anna por otro lado se reía igual que yo.
- Ehh chicos siento de nuevo joderos la fiesta pero os recuerdo que vamos muy mal de tiempo y tenemos que organizarnos. y Javi no estabas diciendo que querías ayudar en todo lo que puedas para tener aquí a Carlos, pues empieza poniéndote serio- dijo Marcus severo
- ¿Qué crees que no me tomo en serio esto?- contraataqué, algo herido. Sentí como Anna me abrazada y me decía
- Javi cálmate y pongámonos ya a la obra. No estamos para peleas. Me miró persuasiva y dulcemente y como resistirse a aquella mirada? Sencillamente era imposible así que intenté tranquilizarme y escuchar a Marcus
- Bueno, como decía tenemos que ir en busca de ayuda. Y pronto. Pero el problema está en Eli. Anna tú crees que está en condiciones para viajar?
- Pues no, que digamos. Eli necesita reposo y descanso- Contestó
- Entonces supongo que podemos ir en grupos unos que se queden aquí y los otros que vayan buscando gente que nos pueda ayudar- dijo Marcus
- Si, lo veo bien salvo porque Eli solo deja que la toque yo. Y eso implicaría que me tendría que quedar yo aquí- dijo Anna- y así solo seriáis dos
- Bueno mejor dos que nadie- dije. Pero mi frase quedó eclipsada por el agudo y estridente chirrido que produce una puerta al abrirse. Alguien había entrado en la casa dejándonos a todos petrificados como estatuas.
luna plateada cap 21
Era un recinto cerrado, enorme, sucio y lúgubre, El suelo era de tierra y las paredes parecían rocas. Debería tratarse de otra cueva o túnel. El lugar estaba atestado de gente; que se apelotonaba y apiñaba en sucios y raidos colchones. Y dado las dimensiones del lugar, pues digamos que el número de gente acumulada tenía varios ceritos. Todos estaban callados aovillados entre sí. De repente Anna se dio cuenta de que llevaban un símbolo grabado en el brazo. Se acerco más a uno de aquellos hombres para poder visualizar mejor su forma. La primera impresión que le vino fue la de un cruz (en forma de x) rodeada por un circulo, pero al mirar detalladamente vió que no solo eran rayas curvas i secantes. La cruz en realidad representaba la magia en forma de rayos de luces entrecruzados y la redonda en realidad era como una especie de caligrama en forma de espiral. Anna agudizo su vista para poder leer lo que aquellas diminutas letras decían: UNIÓN- DOMINACIÓN-PODER. Porque lo dicta nuestra amiga naturaleza. Porque la selección natural nunca falla. Porque los humanos solo son más que un escalón en la evolución que debe desaparecer.
Anna se quedó paralizada. Esos tíos estaban locos no solo querían el control de los dos mundos sino querían hacer desaparecer a todos los humanos también!!!! Y si habían secuestrado a Carlos ¿qué le estarían haciendo?¿ No lo matarían verdad?
De repente se abrieron unas puertas al fondo del recinto. Rápidamente Anna se giró y vio como unos hombres forzudos traían atado a Carlos. Anna olvidó que en aquel momento se encontraba en los pensamientos de la visión de Marcus, que era invisible y que no podía hacer nada, así que se lanzo contra aquellos hombres que apresaban a su hermano mientras gritaba- Carlos, Carlos, soy Anna tranquilo te voy a sacar de aquí- Pero cuando ya estaba con la pierna levantada para darle un fuerte golpe en todos los huevos a uno de aquellos hombres su pierna traspaso en aire como si se tratase de un fantasma. Es entonces cuando se acordó que no estaba allí en aquel momento y que no podía hacer absolutamente nada. Nada de nada.
Se puso estérica no podía quedarse quieta, mirando como se llevaban a su hermano amordazado. Chichando e intentando deshacerse de aquellos gorilas. Quería salir no quería ver lo que le iban a hacer.
Cada vez se alejaban mas de donde se encontraba Anna, no quería verlo pero sabía que tenía que ser fuerte y contemplarlo todo. Cada cosa que veía podía ser una pista para encontrarlo. Que tonta había sido.¿ como estaba siendo tan descuidada?. Anna se giró de nuevo y corrió hasta llegar a donde habían depositado a su hermano.
Era una especie de prisión. De estilo medieval-“¿Que pasa que estos hombres no evolucionaban o qué? ¿I creen que son mejores y que los humanos deben desaparecer? ¡Están locos de remate!”- pensó de nuevo Anna.
Uno de los hombres agarró un látigo que había en el suelo y empezó a golpear la espalda de Carlos.
- No!! - dijo Anna, en un grito insonoro.
En la escena solo se escuchaba los gritos de dolor de Carlos.
Anna Se sentía impotente, sin poder hacer nada y para postre lo tenia que ver todo era la única manera de poder salvarlo.
El otro gorila no paraba de interrogar a Carlos con diferentes preguntas.
- Como as llegado aquí, asqueroso humano?
- Con quien has venido?
Mas Carlos seguía impasible sin pronunciar ninguna palabra con sentido común. Tan solo chillaba
- Espera Gortshu, para un momento que este ser asqueroso no puede hacer dos cosas a la vez.
- A ver humano. Te dejamos 15 min para que te recuperes luego vendremos y te preguntaremos y será mejor que tengas respuestas.- le dijo el otro, era como si estuviera hablando como un niño pequeño que no entendía nada.
I de mientras Anna estaba ahí echando humos por las orejas. Queriendo demostrar quién era realmente el gilipollas.
Entonces se torno todo borroso como si hubiera aparecido en escena una espesa niebla. Poco a poco se fue dispersando y de nuevo Anna pudo vislumbrar la cueva- túnel, o lo que fuere eso.
Carlos aun jadeaba en el calabozo cuando de nuevo entraron aquellos dos gorilas seguido de un tía vestida con una túnica azul eléctrico lleno de pequeñas cuentas doradas y con un tocado en la cabeza repleto de perlas de diferentes colores. del tocado se dejaba caer una delicada tela de seda del mismo color azul de su túnica. Tenía una mirada frívola y poderosa que cuando la dirigía a algunos de aquellos malolientes hombres estos inclinaban la cabeza respetuosamente. Se veía que estaban más asustados que un negro en la semana santa de Sevilla.
Carlos miró la escena curioso y algo asustado. Anna quiso decirle que no se dejase intimidar por esa asquerosa tia. Que tenía que ser valiente. Pero de nuevo no podía hacer nada.
Pronto llegaron en frente del calabozo. Los hombres apelotonados ahora se apiñaban curiosos para tener mejor vista de lo que pasaba en la celda.
Los gorilas empezaron a hablar:
-“espero que ya te haigas decidido a hablar”
Carlos no le contestó, se quedó callado. Sin pronunciar ningún sonido, supongo que aguantándose el dolor que le debían producir las heridas de la espalda. “Ese es mi hermano” pensó orgullosa Anna.
- Muy bien humano, veo que sigues sin querer decir nada, pues como veo que no quieres que sea por las buenas será por las malas- dijo el otro gorila, se giró a la mujer y asistió con la cabeza.
La mujer se acercó a la celda. Cerró los ojos, traspasó los barrotes como si se tratase de un fantasma y se dirigió a Carlos.
Este la miró a los ojos, ahora ya sin miedo. La tia esa levantó las manos hacia el techo de la cueva y luego las colocó en la cabeza de Carlos.
“esto tiene muy mala pinta”- pensaba Anna. Ahora era ella quien estaba asustada. Que le iba a hacer esa tía a Carlos.
De repente Carlos empezó a convulsionarse y a chillar como un condenado. La tía lucia una gran sonrisa en la cara. Como si disfrutase haciendo lo que hacía. Anna estaba llena de ira y odio hacia esa mujer, y le resbalaban lágrimas por los ojos, solo podía penar en venganza, encontraría a esa mujer y le daría su merecido nadie puede hacer sufrir de esa manera a su hermano y quedarse de rositas.
De golpe quitó las manos de la cabeza de Carlos, se la limpió en la túnica, como si Carlos fuera algo infeccioso y salió de la celda de nuevo traspasando los barrotes.
Carlos yacía en el suelo de la celda inerte, con los ojos cerrados.
“No, no , no Carlos no te mueras quédate aquí, no te vayas” – pensaba Anna.
Las lágrimas de Anna se hacían cada vez más gruesas. Y lo más grave de todo era que no podía regalarse el lujo de llorar y ver borroso necesitaba ver todo lo que pasase en escena. Pero no lo consiguió y se echo la culpa a sí misma una vez más. Lo único que pudo vislumbrar es como aquella hija de puta se largaba del recinto.
De repente todo se lleno de nuevo de aquella niebla tan conocida ahora.
Anna se encontró en el jardín de la casa rural donde Vivian momentáneamente, pero no había vuelto al presente aún se encontraba en los pensamientos de Marcus.
Vio a Marcus recuperarse de la visión anterior y presenció como iban apareciendo personajes en el horizonte. Como el número de hombres iba creciendo. Al igual que la velocidad a la cual avanzaban.
Marcus no se lo pensó dos veces y comenzó a lanzar rayos violetas a la multitud. Pero no era suficiente. Había demasiada gente.
En ese momento salía del lavabo Eli. Ingenua a toda la batalla que se estaba aconteciendo. Al darse cuenta del espectáculo Eli quiso correr de nuevo al lavabo pero no pudo. Un hombre de aquellos corrió hacia ella. La inmovilizó. La estrechó contra él y la arrinconó en un árbol cercano. Le subió la falda y comenzó a violarla. Eli se resistía con todas sus fuerzas y chillaba de dolor. Marcus escucho los gritos de Eli e intentó correr hacia ella pero la multitud lo superaba y no podía hacer nada.
Anna no podía creer lo que estaba viendo. Que más cosas podían pasar. Porque dejaban que ocurriesen estas cosas. Esa pregunta llevaba en su mente hacia tiempo. Como la diosa podía dejar que les pasasen tantas desgracias.
Anna lloraba por su hermano, no podía haber muerto pero ya el porcentaje de que fuera así era muy pequeño. También lloraba por Eli. Aquel ser repugnante la estaba violando, sin motivo aparente
Eran todos así, seres repugnantes que no tenían derecho a vivir y que al contrario querían hacer desaparecer a los humanos. Anna sentía una ira como nunca había sentido. Nunca pensó que alguien como ella pudiera sentir tanto odio hacia tanta gente.
Al final Eli dejo de gritar y calló inconsciente en el suelo. El hombre ya había conseguido lo que quería. Anna de nuevo quiso correr y luchar contra ese ser hasta que muriese. Pero esta vez no hizo falta. Marcus al fin dirigió un rayo hacia aquel hombre que salió volando por los aires.
Ese gesto a Marcus le había quitado la poca ventaja que había ganado y ahora toda la multitud estaba a pocos metros de él. Es entonces cuando Anna se vio a sí misma saltando de la ventana, como Javi cogía a Eli inconsciente y como con esfuerzo lograron derrotar a aquellos hombres.
Después vino de nuevo la niebla para poder dar paso a otro recuerdo. Anna se tensó de nuevo. Ahora vería la visión que acababa de tener Marcus.
Por fin la escena se aclaró y Anna pudo ver de nuevo la cueva/ túnel de antes.
Y si ¡¡¡¡¡Carlos estaba vivo!!!!!.
La alegría que y el Alivio que sintió Anna en aquel momento no se pueda expresar con palabras. Pero desgraciadamente duró poco ya que de nuevo aquellos asquerosos lo golpeaban con el látigo y Carlos gritaba. La sangre le resbalaba por la espalda. Por una vez Anna se alegro de que fuera tan solo una visión. No sabía como habría reaccionado ante aquella acumulación de sangre.
- Quien eres?, como es que lograste esconder información?
- Quien es esa mujer. Que poderes tiene? Habla sucio humano, habla!!!
Le preguntaba continuamente uno de los dos hombres anteriores
“¡¡Ai!! Madre mía le estaban preguntando por mi, aquella tía no había sabido nada de mí, por eso aquellos hombres se habían asustado cuando aparecí en batalla” pensó Anna.
- Estúpido habla- gritaba cada vez más fuerte el gorila mientras golpeaba cada vez más fuerte a Carlos.
Anna ya no podía ver más esos golpes no podía. No aguantaba ver como sufría su hermano por defenderla y ocultarla.
- Para ya kyrakos. Que lo vas a matar como sigas así. te recuerdo que necesitamos esa información para Liarais y para la orden. Si no estamos muertos
El otro gorila (el tal, como era, ah sí Gortshu) tiró el látigo al suelo y se paso sus manos por el pelo. Al final contestó
- Tienes razón, Ven tenemos que hablar a solas.
- Está bien.
Anna Sabía que ya había acabado la visión así que salió de los pensamientos de Marcus.
De nuevo se encontró en el jardín de casa llorando como hacía tiempo no lloraba.
(MARCUS)
Marcus al verla de esa manera se acercó a ella y la abrazó. Se sentía mal por habérselas enseñando, pero sabía que era necesario.
Anna se quedó paralizada. Esos tíos estaban locos no solo querían el control de los dos mundos sino querían hacer desaparecer a todos los humanos también!!!! Y si habían secuestrado a Carlos ¿qué le estarían haciendo?¿ No lo matarían verdad?
De repente se abrieron unas puertas al fondo del recinto. Rápidamente Anna se giró y vio como unos hombres forzudos traían atado a Carlos. Anna olvidó que en aquel momento se encontraba en los pensamientos de la visión de Marcus, que era invisible y que no podía hacer nada, así que se lanzo contra aquellos hombres que apresaban a su hermano mientras gritaba- Carlos, Carlos, soy Anna tranquilo te voy a sacar de aquí- Pero cuando ya estaba con la pierna levantada para darle un fuerte golpe en todos los huevos a uno de aquellos hombres su pierna traspaso en aire como si se tratase de un fantasma. Es entonces cuando se acordó que no estaba allí en aquel momento y que no podía hacer absolutamente nada. Nada de nada.
Se puso estérica no podía quedarse quieta, mirando como se llevaban a su hermano amordazado. Chichando e intentando deshacerse de aquellos gorilas. Quería salir no quería ver lo que le iban a hacer.
Cada vez se alejaban mas de donde se encontraba Anna, no quería verlo pero sabía que tenía que ser fuerte y contemplarlo todo. Cada cosa que veía podía ser una pista para encontrarlo. Que tonta había sido.¿ como estaba siendo tan descuidada?. Anna se giró de nuevo y corrió hasta llegar a donde habían depositado a su hermano.
Era una especie de prisión. De estilo medieval-“¿Que pasa que estos hombres no evolucionaban o qué? ¿I creen que son mejores y que los humanos deben desaparecer? ¡Están locos de remate!”- pensó de nuevo Anna.
Uno de los hombres agarró un látigo que había en el suelo y empezó a golpear la espalda de Carlos.
- No!! - dijo Anna, en un grito insonoro.
En la escena solo se escuchaba los gritos de dolor de Carlos.
Anna Se sentía impotente, sin poder hacer nada y para postre lo tenia que ver todo era la única manera de poder salvarlo.
El otro gorila no paraba de interrogar a Carlos con diferentes preguntas.
- Como as llegado aquí, asqueroso humano?
- Con quien has venido?
Mas Carlos seguía impasible sin pronunciar ninguna palabra con sentido común. Tan solo chillaba
- Espera Gortshu, para un momento que este ser asqueroso no puede hacer dos cosas a la vez.
- A ver humano. Te dejamos 15 min para que te recuperes luego vendremos y te preguntaremos y será mejor que tengas respuestas.- le dijo el otro, era como si estuviera hablando como un niño pequeño que no entendía nada.
I de mientras Anna estaba ahí echando humos por las orejas. Queriendo demostrar quién era realmente el gilipollas.
Entonces se torno todo borroso como si hubiera aparecido en escena una espesa niebla. Poco a poco se fue dispersando y de nuevo Anna pudo vislumbrar la cueva- túnel, o lo que fuere eso.
Carlos aun jadeaba en el calabozo cuando de nuevo entraron aquellos dos gorilas seguido de un tía vestida con una túnica azul eléctrico lleno de pequeñas cuentas doradas y con un tocado en la cabeza repleto de perlas de diferentes colores. del tocado se dejaba caer una delicada tela de seda del mismo color azul de su túnica. Tenía una mirada frívola y poderosa que cuando la dirigía a algunos de aquellos malolientes hombres estos inclinaban la cabeza respetuosamente. Se veía que estaban más asustados que un negro en la semana santa de Sevilla.
Carlos miró la escena curioso y algo asustado. Anna quiso decirle que no se dejase intimidar por esa asquerosa tia. Que tenía que ser valiente. Pero de nuevo no podía hacer nada.
Pronto llegaron en frente del calabozo. Los hombres apelotonados ahora se apiñaban curiosos para tener mejor vista de lo que pasaba en la celda.
Los gorilas empezaron a hablar:
-“espero que ya te haigas decidido a hablar”
Carlos no le contestó, se quedó callado. Sin pronunciar ningún sonido, supongo que aguantándose el dolor que le debían producir las heridas de la espalda. “Ese es mi hermano” pensó orgullosa Anna.
- Muy bien humano, veo que sigues sin querer decir nada, pues como veo que no quieres que sea por las buenas será por las malas- dijo el otro gorila, se giró a la mujer y asistió con la cabeza.
La mujer se acercó a la celda. Cerró los ojos, traspasó los barrotes como si se tratase de un fantasma y se dirigió a Carlos.
Este la miró a los ojos, ahora ya sin miedo. La tia esa levantó las manos hacia el techo de la cueva y luego las colocó en la cabeza de Carlos.
“esto tiene muy mala pinta”- pensaba Anna. Ahora era ella quien estaba asustada. Que le iba a hacer esa tía a Carlos.
De repente Carlos empezó a convulsionarse y a chillar como un condenado. La tía lucia una gran sonrisa en la cara. Como si disfrutase haciendo lo que hacía. Anna estaba llena de ira y odio hacia esa mujer, y le resbalaban lágrimas por los ojos, solo podía penar en venganza, encontraría a esa mujer y le daría su merecido nadie puede hacer sufrir de esa manera a su hermano y quedarse de rositas.
De golpe quitó las manos de la cabeza de Carlos, se la limpió en la túnica, como si Carlos fuera algo infeccioso y salió de la celda de nuevo traspasando los barrotes.
Carlos yacía en el suelo de la celda inerte, con los ojos cerrados.
“No, no , no Carlos no te mueras quédate aquí, no te vayas” – pensaba Anna.
Las lágrimas de Anna se hacían cada vez más gruesas. Y lo más grave de todo era que no podía regalarse el lujo de llorar y ver borroso necesitaba ver todo lo que pasase en escena. Pero no lo consiguió y se echo la culpa a sí misma una vez más. Lo único que pudo vislumbrar es como aquella hija de puta se largaba del recinto.
De repente todo se lleno de nuevo de aquella niebla tan conocida ahora.
Anna se encontró en el jardín de la casa rural donde Vivian momentáneamente, pero no había vuelto al presente aún se encontraba en los pensamientos de Marcus.
Vio a Marcus recuperarse de la visión anterior y presenció como iban apareciendo personajes en el horizonte. Como el número de hombres iba creciendo. Al igual que la velocidad a la cual avanzaban.
Marcus no se lo pensó dos veces y comenzó a lanzar rayos violetas a la multitud. Pero no era suficiente. Había demasiada gente.
En ese momento salía del lavabo Eli. Ingenua a toda la batalla que se estaba aconteciendo. Al darse cuenta del espectáculo Eli quiso correr de nuevo al lavabo pero no pudo. Un hombre de aquellos corrió hacia ella. La inmovilizó. La estrechó contra él y la arrinconó en un árbol cercano. Le subió la falda y comenzó a violarla. Eli se resistía con todas sus fuerzas y chillaba de dolor. Marcus escucho los gritos de Eli e intentó correr hacia ella pero la multitud lo superaba y no podía hacer nada.
Anna no podía creer lo que estaba viendo. Que más cosas podían pasar. Porque dejaban que ocurriesen estas cosas. Esa pregunta llevaba en su mente hacia tiempo. Como la diosa podía dejar que les pasasen tantas desgracias.
Anna lloraba por su hermano, no podía haber muerto pero ya el porcentaje de que fuera así era muy pequeño. También lloraba por Eli. Aquel ser repugnante la estaba violando, sin motivo aparente
Eran todos así, seres repugnantes que no tenían derecho a vivir y que al contrario querían hacer desaparecer a los humanos. Anna sentía una ira como nunca había sentido. Nunca pensó que alguien como ella pudiera sentir tanto odio hacia tanta gente.
Al final Eli dejo de gritar y calló inconsciente en el suelo. El hombre ya había conseguido lo que quería. Anna de nuevo quiso correr y luchar contra ese ser hasta que muriese. Pero esta vez no hizo falta. Marcus al fin dirigió un rayo hacia aquel hombre que salió volando por los aires.
Ese gesto a Marcus le había quitado la poca ventaja que había ganado y ahora toda la multitud estaba a pocos metros de él. Es entonces cuando Anna se vio a sí misma saltando de la ventana, como Javi cogía a Eli inconsciente y como con esfuerzo lograron derrotar a aquellos hombres.
Después vino de nuevo la niebla para poder dar paso a otro recuerdo. Anna se tensó de nuevo. Ahora vería la visión que acababa de tener Marcus.
Por fin la escena se aclaró y Anna pudo ver de nuevo la cueva/ túnel de antes.
Y si ¡¡¡¡¡Carlos estaba vivo!!!!!.
La alegría que y el Alivio que sintió Anna en aquel momento no se pueda expresar con palabras. Pero desgraciadamente duró poco ya que de nuevo aquellos asquerosos lo golpeaban con el látigo y Carlos gritaba. La sangre le resbalaba por la espalda. Por una vez Anna se alegro de que fuera tan solo una visión. No sabía como habría reaccionado ante aquella acumulación de sangre.
- Quien eres?, como es que lograste esconder información?
- Quien es esa mujer. Que poderes tiene? Habla sucio humano, habla!!!
Le preguntaba continuamente uno de los dos hombres anteriores
“¡¡Ai!! Madre mía le estaban preguntando por mi, aquella tía no había sabido nada de mí, por eso aquellos hombres se habían asustado cuando aparecí en batalla” pensó Anna.
- Estúpido habla- gritaba cada vez más fuerte el gorila mientras golpeaba cada vez más fuerte a Carlos.
Anna ya no podía ver más esos golpes no podía. No aguantaba ver como sufría su hermano por defenderla y ocultarla.
- Para ya kyrakos. Que lo vas a matar como sigas así. te recuerdo que necesitamos esa información para Liarais y para la orden. Si no estamos muertos
El otro gorila (el tal, como era, ah sí Gortshu) tiró el látigo al suelo y se paso sus manos por el pelo. Al final contestó
- Tienes razón, Ven tenemos que hablar a solas.
- Está bien.
Anna Sabía que ya había acabado la visión así que salió de los pensamientos de Marcus.
De nuevo se encontró en el jardín de casa llorando como hacía tiempo no lloraba.
(MARCUS)
Marcus al verla de esa manera se acercó a ella y la abrazó. Se sentía mal por habérselas enseñando, pero sabía que era necesario.
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luna plateada cap 21
luna plateada cap 20
(Anna)
Anna se quedó con la boca abierta un segundo ante la inmensa cantidad de hombres a los que se afrentaba. Pero solo duró eso, un segundo. Ya que al siguiente lanzó uno de sus potentes rayos plateados. Con gran facilidad los oponentes retrocedieron ante semejante demostración de magia y fuerza.
Algunos de los hombres cayeron al suelo y otros intentando esquivar el rayo, chillaban descontrolados entre sí, nerviosos, enfadados, encolerizados, pero a la vez algo asustados.
Esto ultimo le dieron a Anna la seguridad y las fuerzas necesarias para lanzar varios rayos más a sus contrincantes. Pero aún así fue fue difícil, rápidamente aquellos hombres se recuperaron lanzaron nuevos rayos. Anna sudaba por todo su cuerpo, las piernas y los brazos le temblaban a causa de la fuerte presión de los adversarios Pero Anna no se rindió pensaba en Javi, Eli… no podían pasar y hacerles daño además empezaba a creer que eran los mismos hombres que habían secuestrado a su hermano y eso la hacia enrabiarse y odiar más a esa multitud. No consentiría jamás que les hiciera algún daño. y si por mala fortuna pasaba, seria por encima de su propio cadáver.
De pronto se dio cuenta de que Marcus estaba a su lado, ya casi recuperado y lanzado otro potente rayo hacia el ejercito de hombres. Los dos rayos se fusionaron en uno solo formando una trenza de colores plateados y violáceos
era una imagen preciosa, pero ninguno de los dos tenia tiempo para contemplarla, simplemente mantenían con esfuerzo sus rayos fuertes.
Con la agradecida y necesaria ayuda de Marcus el rayo impactó contra aquella asquerosa multitud que esta vez si que no pudieron esquivar el rayo y salieron despedidos por los aire a una velocidad asombrosa.
Anna por fin soltó el rayo, relajo su frente y respiró profundamente el aire del amanecer de un nuevo día. Fue un momento relajante después de aquel episodio de máxima tensión, pero todo lo bueno se acaba. Marcus se había derrumbado de repente con un fuerte estruendo.
Al igual que la escena de la cueva, Marcus puso los ojos en blanco y empezó a convulsionarse. Anna nunca le había visto dar tales espasmos y empezó a preocuparse y a ponerse nerviosa
¿ que hago , que hago , que hago? se repetía continuamente Anna, le incorporaba?, lo dejaba de mientras, e iba a ver como estaban Javi y Eli?, no, no podía dejar a Marcus ahí solo.
Así que se limitó a sentarse a su lado pendiente de mil cosas a la vez. de Marcus, de posibles movimientos y presencias irreconocibles en el exterior de la casa, pendiente a cualquier sonido o problema procedente de la caseta del lavabo, y sobretodo esperando que TODOS sus seres queridos estuvieran bien (Marcus, Javi y sobretodo Eli y Carlos)
Le estaban rondando estos pensamientos por su cabeza cuando percibió que Marcus empezaba volver a la normalidad
- ¡Ai gracias a Dios que estas bien!, nunca te había visto de esa manera, de veras estas…
- Para.Eso da igual. Es Carlos está en peligro, secuestrado por esos desgraciados…-“joder sí que soy gafe”. Fue el primer pensamiento que rondó por la cabeza de Anna. La noticia no le sorprendía para nada pero aún así pasados varios segundos empezó a sentir una angustia terrible que le atascaba la garganta, y que hacia que empezasen a fluir sentimientos de ira i odio hacia aquellas monstruosas personas porque no tenían otro nombre, eran verdaderos monstruos, con todas sus letritas bien dichas. Pero a la vez también sentía que la poca esperanza que le quedaba se iba disipando cada vez más. Era como si alguien sujetara un globo lleno de su esperanza y que cada vez fuese destapando más el orificio de apertura…
- Anna has escuchado lo que te dicho- dijo exaltado Marcus
- Ahí no, lo siento, es que el secuestro de Carlos ha hecho que mi mente se esfumase.
- Pues haz que vuelva y escucha atentamente, porque esto es muy importante.
Anna asintió con la cabeza i con la mayor de sus voluntades alejo esos sentimientos de su mente para concentrarse en lo que Marcus le iba a decir
- Bueno no, mejor para ir más rápido te dejaré que leas mi mente. Porque vamos contrarreloj.
- Está bien, como prefieras-le contesto Anna dirigiendo su mirada a sus ojos. Enseguida notó como iba traspasando barreras hasta llegar a los lugares de la memoria. Internándose en el escenario de las visiones de Marcus.
Anna se quedó con la boca abierta un segundo ante la inmensa cantidad de hombres a los que se afrentaba. Pero solo duró eso, un segundo. Ya que al siguiente lanzó uno de sus potentes rayos plateados. Con gran facilidad los oponentes retrocedieron ante semejante demostración de magia y fuerza.
Algunos de los hombres cayeron al suelo y otros intentando esquivar el rayo, chillaban descontrolados entre sí, nerviosos, enfadados, encolerizados, pero a la vez algo asustados.
Esto ultimo le dieron a Anna la seguridad y las fuerzas necesarias para lanzar varios rayos más a sus contrincantes. Pero aún así fue fue difícil, rápidamente aquellos hombres se recuperaron lanzaron nuevos rayos. Anna sudaba por todo su cuerpo, las piernas y los brazos le temblaban a causa de la fuerte presión de los adversarios Pero Anna no se rindió pensaba en Javi, Eli… no podían pasar y hacerles daño además empezaba a creer que eran los mismos hombres que habían secuestrado a su hermano y eso la hacia enrabiarse y odiar más a esa multitud. No consentiría jamás que les hiciera algún daño. y si por mala fortuna pasaba, seria por encima de su propio cadáver.
De pronto se dio cuenta de que Marcus estaba a su lado, ya casi recuperado y lanzado otro potente rayo hacia el ejercito de hombres. Los dos rayos se fusionaron en uno solo formando una trenza de colores plateados y violáceos
era una imagen preciosa, pero ninguno de los dos tenia tiempo para contemplarla, simplemente mantenían con esfuerzo sus rayos fuertes.
Con la agradecida y necesaria ayuda de Marcus el rayo impactó contra aquella asquerosa multitud que esta vez si que no pudieron esquivar el rayo y salieron despedidos por los aire a una velocidad asombrosa.
Anna por fin soltó el rayo, relajo su frente y respiró profundamente el aire del amanecer de un nuevo día. Fue un momento relajante después de aquel episodio de máxima tensión, pero todo lo bueno se acaba. Marcus se había derrumbado de repente con un fuerte estruendo.
Al igual que la escena de la cueva, Marcus puso los ojos en blanco y empezó a convulsionarse. Anna nunca le había visto dar tales espasmos y empezó a preocuparse y a ponerse nerviosa
¿ que hago , que hago , que hago? se repetía continuamente Anna, le incorporaba?, lo dejaba de mientras, e iba a ver como estaban Javi y Eli?, no, no podía dejar a Marcus ahí solo.
Así que se limitó a sentarse a su lado pendiente de mil cosas a la vez. de Marcus, de posibles movimientos y presencias irreconocibles en el exterior de la casa, pendiente a cualquier sonido o problema procedente de la caseta del lavabo, y sobretodo esperando que TODOS sus seres queridos estuvieran bien (Marcus, Javi y sobretodo Eli y Carlos)
Le estaban rondando estos pensamientos por su cabeza cuando percibió que Marcus empezaba volver a la normalidad
- ¡Ai gracias a Dios que estas bien!, nunca te había visto de esa manera, de veras estas…
- Para.Eso da igual. Es Carlos está en peligro, secuestrado por esos desgraciados…-“joder sí que soy gafe”. Fue el primer pensamiento que rondó por la cabeza de Anna. La noticia no le sorprendía para nada pero aún así pasados varios segundos empezó a sentir una angustia terrible que le atascaba la garganta, y que hacia que empezasen a fluir sentimientos de ira i odio hacia aquellas monstruosas personas porque no tenían otro nombre, eran verdaderos monstruos, con todas sus letritas bien dichas. Pero a la vez también sentía que la poca esperanza que le quedaba se iba disipando cada vez más. Era como si alguien sujetara un globo lleno de su esperanza y que cada vez fuese destapando más el orificio de apertura…
- Anna has escuchado lo que te dicho- dijo exaltado Marcus
- Ahí no, lo siento, es que el secuestro de Carlos ha hecho que mi mente se esfumase.
- Pues haz que vuelva y escucha atentamente, porque esto es muy importante.
Anna asintió con la cabeza i con la mayor de sus voluntades alejo esos sentimientos de su mente para concentrarse en lo que Marcus le iba a decir
- Bueno no, mejor para ir más rápido te dejaré que leas mi mente. Porque vamos contrarreloj.
- Está bien, como prefieras-le contesto Anna dirigiendo su mirada a sus ojos. Enseguida notó como iba traspasando barreras hasta llegar a los lugares de la memoria. Internándose en el escenario de las visiones de Marcus.
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luna plateada cap 20
Dulce Tentación Capitulo 10
Holaaa a tods! Espero no decepcionaros con este capítulo y también espero vuestros comentarios^^
AVISO: T&R+cama+deseo= Ya estáis avisados! Después no quiero quejas jajaja(como dicen en los fics, hay Lemmon xD)Es el primero que escribo, asi que tener piedad jajaja.
Dulce Tentación Capitulo 10
AVISO: T&R+cama+deseo= Ya estáis avisados! Después no quiero quejas jajaja(como dicen en los fics, hay Lemmon xD)Es el primero que escribo, asi que tener piedad jajaja.
Dulce Tentación Capitulo 10
[Rose]
-No, gracias. Ya puedo yo solita…
-Bueno, bueno…yo solo lo decía por si acaso…Ahí está el baño. Si cambias de opinión, no dudes en llamarme. Te espero en el porche.- ¿El baño? ¿Por qué no podía cambiarme en la habitación?
No había tiempo para pensar. Entré rápidamente al baño. Me vi reflejada en el espejo. Estaba rojísima y mi sonrisa no podía ser más grande de lo que ya era. Me puse un bikini negro. No me quedaba mal. Después me puse un vestido finito, por encima de las rodillas. Muy veraniego. No hace tanto frío-pensé. O al mejor era que yo estaba muy caliente.
-Ya estoy lista-grite. Él estaba sentado en el escalón del porche. Se giró y se quedo mirándome de arriba abajo seriamente- ¿Qué? ¿Tan mal voy?-A continuación se levanto y se puso aun más serio. Pero enseguida note que se estaba esforzando para no reírse.
- Pues sí-dio un paso hacia mi- Vas tan mal que no puedo dejar de mirante. Tan mal, que mira como estoy, ardiendo. Tan mal, que creo que deberías dejarme quitarte ese vestido.
-¡Qué gracioso! Pues te vas a quedar con las ganas…
-Vale, vale…que sepas que esta me la pagas…te arrepentirás de lo que me estás haciendo…-ya no podía aguantar más y estallo a carcajadas.
-¿Pero que te estoy haciendo? Anda, vamos a bañarnos y a relajarnos.
- Esta bien. Pero mi amenaza sigue en píe…
-¡Ui! ¡Qué miedo! Mira como tiemblo…-ahora la que no podía parar de reírse era yo.
-Si, tu ríete ahora todo lo que quieras…pero después gritaras…
-Si grito espero que sea de placer…
-Puede ser…-me guiño un ojo y me sonrió-Creo que necesitas darte un buen chapuzón. Para quitarte esas malas ideas.
- Y tú un buen chorro de agua fría donde yo me sé…
-Pues ahora que lo dices…creo que lo necesito…La verdad es que esta bastante…
-¡Cállate! Te estás pasando de los límites…
Taylor se acerco y me abrazó.- Rose, no tienes porque avergonzarte de lo que provocas en mí-me dio un beso en la frente-Ya, vámonos. Qué al final se hará de noche y aun seguiremos aquí.
Al rato llegamos al lago. Nos pasamos todo el camino gastándonos bromas. Rápidamente me quite el vestido y metí en el agua. Para molestarlo aun más. Pues no le había dejado contemplarme como a él le hubiera gustado. Le mire justo cuando se estaba quitando los pantalones. Y pensar que ese hombre era mío…solo mío…Creo que me estoy volviendo un poco posesiva…-pensé.
De repente sentí sus manos acariciar mi vientre. Si que ha sido rápido en entrar…-pensé. Aparto mi cabello y comenzó a besar mi cuello, mientras sus manos iban bajando poco a poco. Sentí mi cuerpo temblar de excitación cuando sus manos llegaron a mis muslos. No podía soportar más y me gire. Taylor me atrajo con fuerza hacia él, hasta que mis pechos quedaron apretados contra su musculoso torso. Sus labios se fundieron con los míos. Le mordí el labio inferior -Taylor…-suspire. Él deslizo su mano con rapidez desde mi espalda hasta alcanzar uno de mis pechos. Comenzó acariciarlo lentamente. Mis gemidos fueron silenciados por sus labios. Se separo un poco de mí, jadeando y pude ver bien sus ojos. Estaban encendidos por el deseo y la lujuria.
-¿Tienes idea de cuánto te deseo?-le mire sorprendida. No me dio tiempo ni a separar los labios para hablar. Porque los suyos ya estaban otra vez sobre los míos.
-Mmmm…ya me voy haciendo un poco la idea...-murmure.
-Sera mejor que salgamos ya de aquí-dijo, antes de darme un último beso.
Salí del agua y me fui corriendo a por una toalla. Estaba empapada. Comencé a secarme el pelo con ella. Levante la vista y vi a Taylor riéndose.
-¿De qué te ríes?- vi que su mirada estaba puesta en una zona determinada, baje la vista y me di cuenta que no llevaba la parte superior del bikini. Sentí mis mejillas arder. Enseguida me tape con la toalla.- ¿Esto te parece gracioso? Porque yo no le veo ninguna gracia. Pervertido.
-¿Pervertido? Noo…y aparte, eres tú la que vas provocando…yo no he hecho nada…todavía…
-Pues ya va siendo hora de que hagas algo razonable. En vez de quedarte ahí como una estatua riéndote de las desgracias ajenas.
-¡Pero mira que eres exagerada! Y por lo de hacer algo, no te preocupes, ya se me ha ocurrido algo…
-¿Sí? ¿Y cuál es tu genial idea? Si se puede saber…
- Cuando lleguemos a casa, te la cuento…o te la demuestro…
Después de todo, me encanta que Taylor sea así...le hace ser más sexy de lo que es. De repente comencé a pensar en algo. Tenía que empezar a dejar la vergüenza y la timidez de lado. Yo le quiero, él me quiere… ¿Qué más da que me vea desnuda? Somos una pareja…es algo normal…-pensé. Pero aun así, seguía teniendo mis dudas. No tenía dudas por si estaba preparada o no, porque lo estaba. Era sobre si no hacía bien las cosas, por sí al final se daría cuenta de que no le gusta lo que tiene delante de él. Por si todo acababa saliendo mal. Al final, decidí dejar esos pensamientos y volver a la realidad. A parte la toalla dejando mis pechos expuestos y fui a coger mi vestido para ponérmelo. No me molestaba que Taylor me mirara, al revés, me hacía sentir deseada. Me puse el vestido y me dirigí hacia él.
-¿Nos vamos ya?-le pregunte sonriente.
-Por supuesto, preciosa- me besó y nos fuimos a casa.
Nada más llegar, me metí en la ducha. Taylor se fue a la cocina a preparar algo de comer.10 minutos después, me vestí y me fui para la cocina. Estaba muerta de hambre.
-Mmmm…que rico…pizza…
- ¿Has visto? Tienes un novio muy apañado. Tres minutos al microondas y ¡voala! Una exquisita pizza.-No pude evitar reírme. Este hombre era un caso perdido.
- Si, para que gastar más trabajo…
-Claro... y además no estamos para gastar energías tontamente, pues la podemos necesitar en cualquier momento.-Después de unas cuantas risas, comimos tranquilamente. Por la tarde nos acurrucamos en el sofá y nos pusimos a ver una película. Película que aprovechamos para picarnos.
- ¡Dios mío! ¿Has visto que cuerpazo que tiene? Whau! Y esos ojazos esmeraldas son capaces de hipnotizar a cualquiera. ”Suspiro”-Taylor estaba empezando a ponerse un pelín celoso.
- Por favor…pero si tiene cara de cerdo…y esta tan estirado que no puede ni sonreír…la que sí que tiene un cuerpazo es la chica esa rubia…madre mía…
-¿Sí? ¿Estás seguro?-pregunte sentándome encima de él, tapándole la pantalla. Pase mis brazos por su cuello y le bese con furia.
- No, para nada. Si en realidad es feísima ¡Ugg, que asco! Además las prefiero morenas.-me reí de su sobreactuada escena, mientras sus manos me agarran la cintura. Me acostó en el sofá y comenzó hacerme cosquillas. Cuando paro, se puso encima de mí y nos besamos con fiereza. Mis manos firmes en su cuello y las suyas acariciando mis muslos.
-Esto va ir para largo, así que mejor que nos pongamos cómodos-susurró. Me cogió en brazos y subió corriendo a la habitación. Cuando ya estábamos dentro, me soltó. La habitación solo estaba alumbrada por unas cuantas velas. Cerró la puerta y me empujo contra ella con suavidad. Nos miramos con una intensidad que parecía que íbamos a echar chipas. No sé si era por los nervios o porque, pero me entró la risa tonta. Él sonrió.-Te amo-dijo. Y en ese momento toque el cielo. No podía ser más feliz.
-Te amo- dije antes de besarle. Él me correspondió al beso con avidez. Con sus manos cogió el borde de mi vestido y lo fue subiendo poco a poco, rozando mi piel dulcemente. Después me toco a mí. Le quite la camiseta, aunque aun seguíamos en desigualdad. Así que dirigí mis manos a sus pantalones y me deshice de ellos enseguida. Nuestros labios se volvieron a juntar mientras Taylor subía sus manos hacia mis pechos y acariciaba la poca piel que se escapaba de la tela. Decidí ayudarle y me desabroche el sujetador. Nuestros labios se separaron y Taylor me guio hasta el borde de la cama, me recostó suavemente en ella. Se deshizo de sus bóxers y a continuación de la última prenda que me quedaba puesta.-Hermosa-susurró. Él beso mis labios con ternura y fue descendiendo, dejando por el camino, dulces besos y pequeños mordiscos, que me hacían estremecer de placer.
[Taylor]
Bajé mi rostro y comencé a besar y lamer sus firmes, suaves y torneados pechos. Quería ir despacio. Quería saborearla y no dejar ni un centímetro de su piel sin tocar. Me encantaba oírla gemir. Disfrutaba al saber que era el primero y el único que le haría sentirse de esta manera. Descendí un poco más y acaricie su vientre plano. Seguí bajando hasta llegar a su zona más íntima. La acaricie suavemente, con lentos movimientos circulares, ocasionándole gemidos mucho más fuertes. Después deje un resto de pequeños besos en sus muslos.
[Rose]
Su boca se dirigió a mi entrepierna y estalle al sentir su húmeda y tibia lengua moverse en mi interior. Mi mente quedo en blanco a causa del orgasmo. Taylor me separo un poco más las piernas y se instaló entre ellas. De repente, me puse muy tensa y él lo noto. Acarició mis mejillas y me beso dulcemente.
-Shh, relájate…no tengas miedo…-susurró-Te amo.
-Te amo-le conteste ya más tranquila.
Él avanzo con lentitud hasta llegar a la barrera de mi virginidad. Entrelazó sus dedos con los míos y apretó mis manos justo al mismo que tiempo que rompía esa barrera y se adentraba hasta lo más profundo.No pude evitar soltar un grito de dolor.
-Lo siento, cariño-dijo mientras limpiaba mis lagrimas con sus labios.
-Estoy bien. Sigue-dije sonriéndole.
Comenzó a moverse lentamente .Deslizándose en mi interior una y otra vez, profundamente. Cada vez iba subiendo más el ritmo de sus embestidas. No podía evitar gemir y jadear. Mi nombre se corría en sus labios.Estábamos siendo víctimas de la más pura pasión. Mire maravillada como él llegaba al éxtasis. Finalmente el arremetió más contra mi cuerpo y llegamos juntos al clímax.
Se quedo durante un momento quieto, dentro de mí. Le acaricie la cabeza y sonreí. Nuestras respiraciones volvieron a su estado normal. Taylor se aparto y se echó a un lado. Nos volvimos a besar y después me recosté en su pecho.Había sido la mejor experiencia que había vivido.Y si podía ser posible, lo amaba aun más que antes.
♥Maria♥
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Dulce Tentacion Capitulo 10
Dulce Tentación Capitulo 9 Parte 2
Holaa a tods! Esta vez no he tardado tanto en poner capitulo =P. Gracias por todos vuestros comentarios. Espero que os guste!
Ya os adelanto que en el capitulo 10 taylor y rose pasaran su primera noche juntos...bueno ya me entendéis jeje.Os prometo que lo subire pronto. Quien sabe...quizás mañana, jeje.
[Taylor]
-Hola, buenos días. ¿Puedo pasar?
-Claro… ¿Qué haces tan temprano levantado y en mi despacho? ¿Ocurre algo?
-Si. Veras…me preguntaba si podía irme de fin de semana…- trate de sonar tranquilo. Parecía un niño pidiéndole permiso a su madre, pero debía hacerlo No quería que sospechara.
- ¿Con la señorita White?- pregunto, antes de dar otro sorbo a su taza de té.
-¿Cómo?
-No, nada…De acuerdo. Pero el lunes a primera hora te quiero aquí.
- Esta bien. Entonces…hasta el lunes…-dije con inseguridad.
- Si. Disfruta de tu tiempo libre- y enseguida me dio la espalda y volvió la vista hacia unos papeles-Taylor, espero que te estés portando bien, no quiero enterarme que haces cosas a mis espaldas.
- No. Sabes que puedes confiar en mi, Steph.-dije rápidamente y me marche. No podía soportar un segundo más hay dentro con esa arpía.
[Stephanie]
-Selena, querida. Hace tiempo que no te veo trabajando como es debido…
- Es que me mandas tantas cosas, que al final…
- Bueno, bueno…ahora no es momento de quejarse. Necesito que me ayudes. Es hora de destruir a nuestros enemigos. Pero no con el método tradicional sino lentamente, sin prisas. Que vayan notando la presión y que ellos mismo quieran terminar con su propia vida…
- Eso es cruel. Pero me gusta. ¿Qué tengo que hacer?
- Mmmm…empezaremos por cosas fáciles. Simples detalles. Poco a poco iremos subiendo la intensidad del daño.
-¿Quienes son nuestro objetivo?
- Rose y Taylor.
De repente alguien entró al despacho.
- Hola Luck. Que sorpresa. Cuanto tiempo. ¿Qué haces en el internado?
-Nada interesante. Me aburría y he decidido venir para ver que tal os va. ¿Quién es Rose?
-No lo sabemos con seguridad. Pero si nuestras teorías son ciertas…una enemiga más…y con un increíble parecido a Mady…
-Mady…mmm…dulces recuerdos…¿No será su hija, verdad?
- No, no lo creo. Si fuera así, no estaría aquí.
- Pues que pena…me hubiera encantado volver a ver a mi hija…
- Si jamás te ha importado…
-Si tienes razón, a mi me da igual esa cría. Yo ya estoy casado, tengo un hijo y dos amantes…pero no se…me hubiera gustado verla…
-Bueno, dejando el tema de lado…Selena ahora te diré lo que tienes que hacer…
[Rose]
-Rose, ¿donde vas con esa mochila?- preguntó Claire, aun medio dormida.
-Me voy de fin de semana con un amigo.
-¿Qué? No, hoy es la fiesta de Anny. No te puedes ir.
- ¿Quién se va?- preguntó Anny levantándose de la cama.
- Rose, que dice que se va.
-No me puedes hacer esto. Iba a ser nuestra noche.- dijo Anny poniendo caritas para convencerme.
- Lo siento chicas. Pero es una oportunidad única. Nos vemos el lunes.- dije como pude y salí de la habitación.
Iba andando rápidamente por los pasillos. Estaba emocionada e ilusionada con toda esta locura. Al menos iba a sacar algo bueno de todo esto. Iba a tener a Taylor para mi solita durante dos días. ¿Qué más se puede pedir?
De pronto choqué con alguien. Levante la vista y me encontré con un hombre más o menos de la edad de Taylor. Cuando me iba a disculpar, él sonrió y yo me calle.
- Supongo que tu eres Rose…
-Si… ¿Cómo lo sabes?
- Mmmm…casualidad…. ¡Oh! Que despistado. No me he presentado. Me llamo Luck-me quede mirándole fijamente y pese a que su mirada había envejecido, seguía siendo igual. Esos ojos cautivadores y llenos de maldad. Lo reconocí y ahogue un grito. Él me miraba con atención. Supongo que estaba esperando mi reacción. Ya decía yo que todo me estaba yendo muy bien, raro en mí. Pero él seguro que no sabe que soy su hija…-pensé.
- Ok. Amm…me tengo que ir ya. Adiós.
*******
Me subí al coche de Taylor y nos pusimos en marcha. Él me estaba hablando, pero yo no le prestaba atención.
-Rose, ¿Qué te pasa? Creo que me hace más caso la radio que tú.
- Lo siento. Pero en pocos minutos he tenido que pasar por muchísimas emociones y creo que eso me ha afectado.
-Bueno ya…olvídate de todo y disfruta. Somos libres- gritó y después me miro. Yo sonreí.
- ¿Falta mucho?-pregunté antes de darle un beso en la mejilla.
-No, ya falta poquito. Parece que estas un poco desesperada…ha saber que me tienes planeado…- dijo con una sonrisa picara.
- Ahhh…sorpresa…lo único que puedo decirte es que te vayas preparando.
- Mmmmm...Creo que tendré que pisar un poco más el acelerador. Ahora el ansioso y desesperado soy yo.-El semáforo se puso en rojo y Tay aprovecho para darme un beso. La cosa se alargo y me di cuenta que detrás de nosotros empezaba a formase una cola. Me separe de él y volvió la mirada hacia la carretera. Suspiro-Es que no nos dejan tranquilos ni un minuto. Pero no te preocupes, esta vez nadie podrá interrumpirnos.-dijo con segundas. Agache la cabeza y una sonrisa tonta apareció en mi rostro. Sentía que mis mejillas ardían.-Rose, mírame.-le mire y me guiño un ojo.-Estas guapísima cuando te ruborizas.
- No te rías de mí. Es algo involuntario. Si no me dijeras esas cosas…-dije inocentemente.
- Pero si yo no he dicho nada…eres tú que te imaginas cosas…-cuando iba a protestar, me tapo la boca con una de sus manos- no te enfades, era una broma. Mira, ya hemos llegado.
Bajamos del coche y entramos a la casa. Era preciosa por dentro y por fuera. Me encantaba este lugar porque estaba apartado del mundo. Estábamos por decirlo de alguna manera, en medio de la nada. Con razón decía que nadie nos molestaría. Me puse a curiosear, pero no por mucho tiempo, pues Taylor me agarró de la cintura y me giro para que quedara enfrente de él.
-¿Te gusta?- me preguntó preocupado.
- ¡Me encanta! No me puedo creer que tengamos esta casita para nosotros solos.-a continuación nos besamos. Ya estaba deseándolo.
-¿Te apetece un baño?-me preguntó antes de que sus labios se dirigieran a mi cuello.
- Si, mucho…-suspire. No me podía resistir.
-Ok, ves a ponerte el bikini…aunque si quieres te puedo ayudar a ponértelo…
******************
[Jesse]
[Jesse]
Rose me aviso que se marchaba y que tendría que ocuparme yo solo. No me importo, se merecía un descanso.
Llevaba puesta una chaqueta negra con capucha y unas gafas del mismo color. No tenia que reconocerme nadie. Como Claire y Anny estarían con los últimos preparativos de la fiesta, su habitación estaría libre y podría investigar. Decían que había mucha seguridad, pues a mi solo me basto unos minutos para manipular la puerta.
Entre y empecé por las cosas de Anny. Después rebusque entre las de Claire. Al final conseguí descubrir quien había sido la que había traicionado a Rose. A continuación puse las cosas en su lugar. Cuando ya iba a salir de la habitación, Anny entro.
- ¿Quien eres y que haces aquí?
- Me llamo Christian, soy el novio de Rose.
-¿Su novio?, ella no nos han dicho nada.
- Ammm, Rose es así. No le gusta que la gente se meta en su vida privada.
- ¿Y como has entrado?
- La puerta estaba abierta. Ya se que Rose se ha ido, solo venia a por su portátil.
- Oh! Ni te molestes en mirarlo. No hay nada. Ya lo he comprobado yo. ¿A ti también te han metido en todo esto?
- Si, hace poco…- la gente es tan confiada, que al final acaban confesando. Ya se me ocurriría algo para vengarme.
♥Maria♥
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Dulce Tentacion Capitulo 9 Part 2
Dulce Tentacion Capitulo 9 Parte 1
-Mmmm, todo es tan complicado. No se por donde empezar. Es una historia bastante larga, intentare resumirla. Si no entiendes algo, dímelo…ammm…
- Rose, tranquilízate. Respira hondo y cuéntame. No me voy a marchar. Esperare a que me lo digas todo.
-No se si sabrás. Pero este internado tiene “hermanos”. Es como la misma tienda, pero distribuida en varios lugares. Pero detrás de la educación privada hay algo más. De momento hemos descubierto muy poco. En otros internados han desaparecido alumnos, y todos llevaban el mismo tatuaje en la espalda. ¿Dónde están esos alumnos? ¿Qué ha ocurrido con ellos? ¿Qué significa ese tatuaje? Por eso voy de internado a internado. Investigando .Si esto fuera un libro de fantasía seria como una especie de cazadora de sombras, por decir algo. – Cogí aire y continúe-Si alguien me descubre acabare como mi madre. Mi madre era muy joven cuando se quedo embarazada de mí. Lo malo es que se enamoro de la persona equivocada. Mi madre también tenía ese tatuaje. Desapareció cuando yo tenía 5 años. Ni si quiera te molestes en preguntar por mi padre. Era un cabrón y un mujeriego. No le falto tiempo, para follarse a todas las chicas de su curso. No le entristeció lo ocurrido con mi madre y yo jamás le importe .Pero había un chico. Peter. Estaba enamorado de mi madre y se hizo cargo de mí. Me escondió y me protegió. Pues pensaba que al ser hija de Mady, podrían hacerme algo a mi también. Poco a poco, un grupo de “rebeldes” comenzaron a sospechar, y crearon como un clan o un equipo. ¿Nuestra misión? .Descubrirlo todo y pararlo cuanto antes. Algunos de los compañeros de Peter se quedaron por el camino. Si, parece que este hablando de una guerra, pero hay algo muy gordo detrás de todo esto. Hace poco se unió alguien más- no iba a decir que era Jesse, no lo quería involucrar-pensó que lo había descubierto todo, pero lo único que consiguió fue un simple detalle. Detalle que casi le cuesta la vida. Su amigo no corrió con la misma suerte. Lo mataron. Mi madre no llevaba ese tatuaje por llevarlo. Se lo hizo o se lo hicieron, como señal de que pertenecía a los Blackius. Aun no sabemos que es eso. Este, también vio como torturaban a un alumno para sacarle información...Ellos son muchísimos más que nosotros, como te he dicho antes, son muchos los internados. Por eso tenemos que ser precavidos. El más inocente puede ser el más peligroso. Estamos en desventaja, pero no perdemos la esperanza…Nunca he tenido miedo, pero ahora me acabo de dar cuenta de la magnitud del asunto. Nunca he podido ser yo misma, nunca he podido tener una vida de una adolescente normal…pero eso ahora no es lo importante. Pese que Peter siempre esta ahí, a mi lado, él no es el jefe. Todo esto es muy duro, pues me estoy jugando la vida. Y a mí me piden más precisión y más trabajo que a los demás. Con la escusa de que yo tengo más potencial. Yo soy la primera que me ofrezco, pero estoy empezando ha fallar. No quiero desaparecer, Taylor, no quiero-solloce y rompí a llorar. Taylor me volvió acunar en sus brazos.
-Shhh, no vas a desaparecer. No te va ha pasar nada. Te lo prometo.
- ¿Tu sabías ya algo de esto, verdad?
Taylor
Me quede sorprendido con todo lo que me había contado. No me esperaba que ella fuera uno de ellos. No me podía creer que fuera la hija de Mady. Si, yo la conocí y también sabía sobre su desaparición. Rose hasta ahora no se había dado cuenta donde estaba metida…la verdad es que yo no sabía como aun seguía con vida. Quisiera ayudarla, pero no puedo. De cualquier forma pertenezco a los dos bandos, a los blackius/rebeldes(tengo el tatuaje en mi espalda) y a los que me habían torturado, a los que me perdonan la vida cada día, si me mantengo con ellos. Si les ayudo a destruir a mis otros amigos. Soy incapaz de vender a Rose. No puedo permitir que caiga en sus manos.
- Algo. Pero solo algo.
-¿Eres uno de ellos?
-No-mentí. Ella me miro fijamente- Si lo fuera, ahora mismo estarías muerta.- ella asintió.
Decidimos dejar el tema para mañana y descansar. Nos metimos en mi cama. Ella se acurruco al lado mío. Al rato, Rose, ya dormía profundamente. Era hermosa en todos los sentidos. Mady era igual que ella. Igual de valiente y soñadora. Igual de sexy y provocadora…Esta niña, ya me lo ha robado todo…hasta mi asqueroso corazón…
¿Qué pensaría Mady si supiera que estoy enamorado de su hija? Seguramente me mataría en ese mismo instante. Me gustaría decirle a Rose, que ella sigue con vida…pero es algo que no se y algo casi imposible. Me gustaría sacarla de todo esto, pero una vez que estas dentro, ya no puedes salir.
Rose
Me desperté tranquilamente. Era temprano. Taylor aun seguía durmiendo. Se veía tan mono, pero a la vez tan sexy. Ya me sentía mucho mejor. Era como si me hubiera quitado un peso de encima. Aunque como siempre, le oculte cosas. Quizás cosas que le dije que aun no lo sabía o que aun no había descubierto, fuera mentira…pero por lo demás todo era verdad. También era verdad que cada día quería más a este grandullón. ¿Pero ahora que pasara? ¿Me ayudara? ¿Se separara de mí? Preferí no pensar en eso. Me puse encima de él cuidadosamente. Le di un beso para que despertara. No se movió.
- Aun sigo durmiendo- murmuro.
- Si claro… tu lo que quieres es otro beso.
- Puede ser…-dijo ya despierto y sonriendo. Le volví a besar. Pero esta vez el beso duro mucho más.
- Sabes, aun tenemos una cosa pendiente- dije sin más. Sabía que ahora él me contestaría con un sarcasmo o simplemente cambiando de tema.
-Lo sé. Creo que ha llegado el momento de decidir lo que realmente queremos. Yo ya lo sé. Te quiero a ti.Aunque seas realmente peligrosa, no me importa. – me sorprendió su respuesta.
- ¿Peligrosa yo?
- Pues claro. ¿Es que no ves lo que provocas en mí? Eres irresistible. Una dulce tentación-sonreí. Por fin algo que salía bien.
- ¿Estas seguro que quieres ha esta niña peligrosa, malvada, mentirosa, caprichosa, pesada y con un cuerpecito como este?
- Segurísimo. La quiero. La quiero todita para mí. Defectos incluidos. ¿Y tu quieres ha este viejecito solitario, mentiroso, acosador, celoso, aguafiestas y con un cuerpazo como este?- no podía parar de reírme. Lo dijo de tal forma que…uff…
-Claro que lo quiero. Para mi solita….que puedo hacer…me van los ancianitos…
- Cuidado niña, que este ancianito, esta en buena forma ¿ o no?
- Por supuesto. En muy buena forma- dije acariciando, recorriendo de arriba a bajo con mis manos su musculoso torso.-Has dicho que quieres también mis defectos. Así que, pesada soy un rato…
- Ya se lo que me vas a decir. No voy ha decirte la típica frase “debemos esperar”.Todo esto lo dejo a tu elección. Tu veras de que manera quieres que vaya todo esto. Yo comprenderé y aceptare cualquier decisión.
-Taylor, ¿Por qué eres tan…tan…? No se ni como decirlo.- Él sonrío.
-Ains, cariño. Yo si que no se como decirlo. Pero o te levantas ya de encima mía o te veras envuelta en serios problemas. Y no me hago responsable de ninguno de ellos.
-¿Qué pasa si yo no quiero?
- Absolutamente nada. Pero después no digas que no te avise.-antes de que sus manos fueran a parar algún lado de mi cuerpo, las agarre.
-Taylor, ¿Pasarías un fin de semana conmigo, fuera del internado? Solos los dos.
- Veo que en menos de un segundo ya has hecho planes. Pues claro. ¿Por qué no? …Pero como mucho dos días…yo no…puedo…no tengo tanta libertad. El internado me tiene atado.
- Con dos días me sobra. ¿Qué te parece si hacemos las maletas ahora mismo y nos vamos?
- Perfecto- murmuro.
-Si no quieres hacerlo, me lo puedes decir. Yo solo…
- No, por supuesto que quiero. Corre, ves a tu habitación a vestirte y nos vemos en 10 minutos.
♥Maria♥
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Dulce Tentacion Capitulo 9 Part 1
luna plateada cap 19
Escuche ruidos extraños de fondo. Abrí los ojos toda la habitación se veía de diferentes luces de colores que entraban a través de la ventana. Me levanté de la cama y me asomé con cuidado a la ventana. Allí estaba luchando Marcus contra miles de hombres, magos o lo que sea. Marcus estaba casi rodeado y hacia todo lo que podía para combatir con cientos de hombres. Eli estaba tirada en una esquina del jardín…
-Ai no!!- solté en voz alta
- si? que pasa?- dijo desde la cama Anna.
Anna corre está habiendo una batalla tienes que bajar y luchar. Marcus no puede solo con todos esos hombres, yo me encargo de Eli está…
¿Que? Déjame ver
Se asomo con cuidado a la ventaba y vio el desastre que se estaba aconteciendo. El rayo de Marcus cada vez era más débil y corto, ya solo faltaban unos pocos metros.
-Ven cógete a mi espalda- me dijo de golpe Anna- Ves a buscar a Eli sin que te vean, llévala al lavabo y escondeos allí. Tapia la ventana y la puerta, ya os vendremos a buscar. Me dirigió una fugaz mirada encantadora y dijo:
- te quiero Javi, cuídate.
yo también te quiero, cuídate mucho le iba a contestar pero acto seguido me agarró del hombro me monto a caballito y saltó por la ventana. El frio viento me hirió la cara y me hizo estremecerme. Por suerte solo duró un segundo y al siguiente yo ya estaba corriendo en dirección hacia el bulto entre la hierba que debía ser Eli. Vi de reojo como Anna mandaba un cejador rayo plateado a aquel ejército que sirvió para hacer descansar a Marcus y para ayudarme a coger a Eli y llevarla al lavabo sin ser visto
-Joder cómo pesas Eli- le dije en voz baja y cansada. Pensé en la fuerza de Anna. ¡Que envidia madre mía!, con que facilidad me coge en brazos.
Intenté despertarla pero ni de coña, no se movía ni un centímetro. De repente, tuve un mal presentimiento. No, no podía estar muerta. Pero ahora no podía pensar en eso, tenía que centrarme únicamente en correr.
Y así lo hice. Corrí tan rápido como mis piernas pudieron correr con el cuerpo de Eli en los brazos y haciendo un gran esfuerzo rápidamente me encontré delante la puerta del lavabo. Entré en él. Dejé con cuidado el cuerpo de Eli en la bañera y tapié la puerta y la ventana tal cómo me había dicho Anna.
El corazón me iba a mil por hora. Antes tenía una cosa para mantenerme ocupado ¿pero ahora? ¿Qué podía hacer cerrado en un baño y con la angustia de que estaba pasando fuera y que le había pasado y como estaba Eli?.
Sólo pude estar de rodillas, al lado de la bañera agarrando a Eli de la mano y quitándole los pelos de la cara. No estaba muerta, el corazón le latía, pero estaba casi tan fría como el hielo y tenía los labios y las uñas morados. Estaba cómo… ¿congelada?
Sólo espero que esté dentro de lo que cabe bien. No podía perder a dos amigos en un día. No quiero decir que Carlos haya muerto y espero con todas mis fuerzas que no haya sido así, pero al fin y al cabo ahora no está aquí. Estoy sólo, encerrado en un lavabo. Mientras a fuera se está disputando una batalla donde lo que más quiero está en peligro, mientras que Carlos esta desaparecido, también sólo. Puede que en peligro de muerte o muerto. No, no puede estar muerto. No podéis estar muertos los dos, no me dejéis sólo por favor, por favor…
-Ai no!!- solté en voz alta
- si? que pasa?- dijo desde la cama Anna.
Anna corre está habiendo una batalla tienes que bajar y luchar. Marcus no puede solo con todos esos hombres, yo me encargo de Eli está…
¿Que? Déjame ver
Se asomo con cuidado a la ventaba y vio el desastre que se estaba aconteciendo. El rayo de Marcus cada vez era más débil y corto, ya solo faltaban unos pocos metros.
-Ven cógete a mi espalda- me dijo de golpe Anna- Ves a buscar a Eli sin que te vean, llévala al lavabo y escondeos allí. Tapia la ventana y la puerta, ya os vendremos a buscar. Me dirigió una fugaz mirada encantadora y dijo:
- te quiero Javi, cuídate.
yo también te quiero, cuídate mucho le iba a contestar pero acto seguido me agarró del hombro me monto a caballito y saltó por la ventana. El frio viento me hirió la cara y me hizo estremecerme. Por suerte solo duró un segundo y al siguiente yo ya estaba corriendo en dirección hacia el bulto entre la hierba que debía ser Eli. Vi de reojo como Anna mandaba un cejador rayo plateado a aquel ejército que sirvió para hacer descansar a Marcus y para ayudarme a coger a Eli y llevarla al lavabo sin ser visto
-Joder cómo pesas Eli- le dije en voz baja y cansada. Pensé en la fuerza de Anna. ¡Que envidia madre mía!, con que facilidad me coge en brazos.
Intenté despertarla pero ni de coña, no se movía ni un centímetro. De repente, tuve un mal presentimiento. No, no podía estar muerta. Pero ahora no podía pensar en eso, tenía que centrarme únicamente en correr.
Y así lo hice. Corrí tan rápido como mis piernas pudieron correr con el cuerpo de Eli en los brazos y haciendo un gran esfuerzo rápidamente me encontré delante la puerta del lavabo. Entré en él. Dejé con cuidado el cuerpo de Eli en la bañera y tapié la puerta y la ventana tal cómo me había dicho Anna.
El corazón me iba a mil por hora. Antes tenía una cosa para mantenerme ocupado ¿pero ahora? ¿Qué podía hacer cerrado en un baño y con la angustia de que estaba pasando fuera y que le había pasado y como estaba Eli?.
Sólo pude estar de rodillas, al lado de la bañera agarrando a Eli de la mano y quitándole los pelos de la cara. No estaba muerta, el corazón le latía, pero estaba casi tan fría como el hielo y tenía los labios y las uñas morados. Estaba cómo… ¿congelada?
Sólo espero que esté dentro de lo que cabe bien. No podía perder a dos amigos en un día. No quiero decir que Carlos haya muerto y espero con todas mis fuerzas que no haya sido así, pero al fin y al cabo ahora no está aquí. Estoy sólo, encerrado en un lavabo. Mientras a fuera se está disputando una batalla donde lo que más quiero está en peligro, mientras que Carlos esta desaparecido, también sólo. Puede que en peligro de muerte o muerto. No, no puede estar muerto. No podéis estar muertos los dos, no me dejéis sólo por favor, por favor…
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luna plateada cap 19
Dulce Tentación Capitulo 8
Estuve muy inquieta durante el resto de la noche. Apenas pude dormir. Cuando sonó el despertador, fui la primera en levantarme. Me metí en la ducha, y pase allí un buen rato, pensando, relajándome… ¿En que me había equivocado? Otra vez volvemos a las preguntas sin respuestas…
Cuando al final tome una decisión sobre que hacer, salí de la ducha y enrolle una toalla alrededor de mi cuerpo. Las chicas ya no se encontraban en sus camas, se habían marchado. ¿Sin ducharse? ¿Tan rápido? Que extraño-pensé. Pero no le di más importancia al asunto. Me dirigí al armario para coger la ropa. Busqué una minifalda vaquera que nunca había tenido la oportunidad de estrenar. La cogí y debajo me encontré con mi portátil. ¿Pero cómo? Yo juraría que...Comencé a juntar todas las piezas, y solo me daba un resultado...una de mis amigas era una traidora, me había estado engañado durante todo este tiempo, quería destruirme… hasta puede que las dos sean…pero Claire…no creo que Claire sepa algo, siempre ha sido tan buena amiga, tan inocente…y Anny igual, puede ser que este un poco loca, pero para llegar hasta este punto, no la veo…Mil cosas pasaban por mi cabeza. Yo que siempre he estado diciendo que no te puedes fiar ni de tu propia sombra…y ahora…todo esto me pasa por querer tener amigas… ¿algún día encontrare realmente a alguien en que pueda confiar? Ya se que yo no les he contado nada, pero ha sido por su bien. Yo pensaba que ellas eran buenas…quizás si lo son…pero descubriré quien se ha estado metiendo en mi camino…
Salí de mi habitación y me fui a desayunar. Vi a Claire y Anny hablando animadamente en nuestra mesa de siempre. Yo en cambio de ir con ellas, me fui a sentarme sola en una mesa apartada. Eso seria una manera de que la culpable notara que ya sospecho algo y que podría desmontarle sus planes. Ellas me miraron, y se extrañaron, me hicieron señas para que fuera hacia allí, pero yo negué con gesto rápido y preciso. Dos minutos después levante la vista y me encontré con Taylor sentado delante de mi.
-¿Se puede saber que haces aquí?
-Desayunar. Es lo que hace la gente normalmente ha estas horas.
-¿Y lo tienes que hacer en esta mesa? Hay 50 más en las que te puedes sentar. Enserio, Tay, no estoy de humor. Déjame sola.
-Bueno, este lugar esta libre, y me gusta.-le mire, suplicándole, pero no sirvió de nada- ¿Qué ocurre? ¿Te has peleado con tus amigas?
-Whau! Hasta ya te estas pareciendo a un profesor…-silencio- si, ya se que no ha tenido gracia, ya te he dicho que no estoy de humor. Cuando recargue las pilas, te aviso y te vuelvo a molestar.
-No has contestado a mi pregunta. Te lo vuelvo a repetir, puedes confiar en mí. Estoy aquí para lo que necesites.
Mire de reojo a mis amigas y comencé a reírme ¿Confiar? ¿Confianza? ¿Qué es eso?
- No, no me he peleado con mis amigas, simplemente me apetecía estar sola. ¿Para lo que necesites? El otro día necesitaba acabar lo que habíamos empezado y tu…
-Rose, yo…..aah. Te veo apagada. No me gusta verte así, Rose…
¡Míralo que listo! Que bien sabe cambiar de tema.
-Pues si no te gusto, no me mires y lárgate. ¿Sabias que el 90% de las chicas/mujeres de este internado mueren por pasar contigo una noche? Hasta con unos cuantos minutos se conformarían. Así que no tienes ningún problema. Tienes para elegir.- hice ademán de levantarme, pero Taylor me agarro la mano y me hizo volver asentarme.
- ¡Pero mira que te gusta irte siempre para al lado equivocado! Tu y tus historias. Enserio, tienes una rapidez para sacar tus teorías, incluso para ponerlas en practica. Si sigues así serás capaz de escribir una novela en menos de una semana…Rose, no me interesa ese 90% exagerado, todo este tiempo solo una única persona ha sido mi mayor preocupación, incluso por delante de mi mismo. Esa persona eres tú, Rose. Si, tengo que reconocerlo, me cuesta decirlo. No soy perfecto. Pero las cosas están así y creo que debes saberlo. Ahora estamos bien con todo este royo juguetón que nos hemos montado. Pero llegara un momento en que nos tendremos que poner serios y ver lo que realmente queremos.
-¿Y tu que quieres?- pregunte en un susurro.
-Yo te q…-Mierda! Comenzó a sonar mi móvil y Tay se callo Espero a que contestara.
-Ahh, hola Jes…- mire a Taylor y recordé que no podía hablar tan abiertamente.-Jason, cuanto tiempo...
-¿Jason?, Bueno da igual. Rose, solo te llamaba para ver que tal te iba…
-Muy bien. Sabes aun no he podido descubrir nada sobre lo que me pediste. Ya sabes, el animal marino ese tan raro. Te puedes creer que tan despistada soy, que de repente no encuentro mi portátil y a la mañana siguiente lo encuentro así sin más…si es que vaya cabecita que tengo…- Taylor no me quitaba la mirada de encima. Se le notaba que se esforzaba por entender algo.
-Oh! Ya entiendo estas con alguien. Bueno tranquila, te ayudare con todo esto. Es muy duro para una sola persona.
-Gracias. Sabes, dentro de unos días, mi amiga Anny da una fiesta. Te apuntas…por favor…te necesito…
- Ahh, ok! Nos vemos entonces. Ya me avisaras de la hora y el lugar. Suerte, Rose. Bye, cuídate guapa.
- Bueno, siento la interrupción. Un amigo. ¿Que me ibas a decir?
-Ehh, se me ha olvidado. Si es que vaya cabecita la mía…porque la llevo cogida, porque si no también la perdería…
Sonreí. Él sonrío. Si no fuera porque esto esta petado de gente, me levantaría y le besaría.
- Yo también- dijo Taylor. Yo le mire confusa. De repente me di cuenta de que me había quedado mirando descaradamente sus labios y sonriendo aun más.
- ¿Recuerdas lo que te dije ayer? Nada de besos. Eso te pasa por dejarme a medias. La próxima vez te lo piensas mejor.
-¿Y tu recuerdas que se me ocurriría algo para convencerte?
-No te va a servir…
- Ya veremos. Creo que ni siquiera me va hacer falta utilizar algún plan.
-¿Tan seguro estas de ello?
-¿Quieres que lo comprobemos?- dios mío! Como siga así, es que lo cojo y no lo suelto…
- Por mi esta bien…pero el que esta cayendo eres tu no yo…
- Me da igual, no soy tan orgulloso. Mientras consiga lo que quiero.
- ¿Y que quieres?
- ¿Aun no lo sabes?- me guiño un ojo y a continuación me mostró su sonrisa más sexy. Suspire. Me levante y el hizo lo mismo.
Cuando estábamos de camino al gym donde él tenía su primera clase, en momento, se quedo atrás y silbo.
- Sexy! Muy sexy! No te voy a decir que me acabo de fijar, porque seria mentira. Pero ahora que me fijo más, whau!
- Me alegro de que te gusten mis zapatos-dije de broma.
-¿Los zapatos? No es la ropa lo que me gusta. Aunque si te sigues poniendo cosas así yo no respondo de mis actos-dijo- Me gusta todo. Me gusta Rose.
- ¡Oh! Acabas de sonar como un niño pequeño. Que mono.”Me gusta Rose”- no podía parar de reírme. De repente atrapo mi boca con la suya, nos fundimos en un beso súper caliente y húmedo, mientras que él acariciaba mis muslos con sus fuertes, pero suaves manos. No había puesto ninguna resistencia, lo estaba deseando.
- Veo que el niño pequeño aprende muy rápido.
-Mmmm, no es lo único que se hacer, si quieres te puedo enseñar otros temas más avanzados-me susurro al oído-Pero solo porque eres tú.
-Ok.¿Cuando decías que empezaban esas clases avanzadas?- las carcajadas de Taylor se oyeron por todo el pasillo.
-Ahora mismo, pero solo si tu quieres- susurro, y después comenzó a besar mi cuello. Yo gemí y asentí a la misma vez.
-Ejem-alguien se aclaro la garganta y nos separamos.
-Ahora entiendo porque me pegaste. Estas liado con ella. Rose jamás pensé que tu fueras de las chicas que follan con sus profesores.- cuando vi que Taylor se iba a lanzar, lo agarre como pude y lo eche para atrás.
-Taylor, nos vemos después. Tengo que hablar con él.
-¿Esperas que te deje aquí sola, con este gilipollas? Ni pensarlo.
- ¡Taylor!
- Esta bien. Pero estaré muy cerca. Mueves un dedo y te la arranco de cuajo. ¿Entendido?-dijo dirigiéndose a Mark.
Tay se marcho y nos quedamos solos.
- Bueno, por lo menos esta vez no hay armas de por medio.
-Si no me cuentas las verdad, si que las abran…
- Cuando tú me cuentes la tuya, yo te contare la mía. ¿Sabes? Te tengo calada desde el primer momento. Podrás engañar a todos pero a mi no.
- ¿Qué sabes? ¿Quien eres?
-Que casualidad, yo me preguntó lo mismo que tú.
- ¿Claire esta metida en todo esto?
-Interesante pregunta. Puede ser que si o puede ser que no. Aunque creo que ya sabes que estas rodeada de enemigos. ¿Y tú eres una profesional?..Empiezo a dudarlo… Hasta te has dejado engatusar por Tay…siempre utilizando el mismo método para capturar a sus victimas. ¿Te crees que eres la primera alumna en la que esta interesado? No, por supuesto que no. Muchas de tus compañeras de clase, seguro que ya han pasado por su cama.
- Ya se lo que estas haciendo. Estas intentando confundirme.
- No, nada eso. ¡Pobre ilusa! Capaz de que ya hasta te has enamorado de él…aunque él no es tu único problema. Niña te has querido meter en algo que te queda muy grande. Así que ahora tienes la oportunidad de marcharte…después será demasiado tarde.No trates de mentirte a ti misma. En el fondo sabes que lo que te digo es cierto….
-Mira, no voy a seguir perdiendo el tiempo contigo. Pero gracias por aliviarme. Por lo menos ahora se que no me equivoque contigo. Y yo que pensaba que eras una persona decente...
-Tu veras lo que haces…-dijo finalmente y se marchó.
***********************************************
Después de la conversación que tuve con Mark, Taylor volvió acercarse a mí. Le tranquilice, a mi manera, con unos cuantos besos y me marché. No iba a dejar que las estúpidas palabras de un idiota me afectaran.
Me pase toda la tarde hablando con Jesse. ¡Por fin alguien con el que desahogarse! Pero la llegada de Jesse no solo eran buenas noticias, también traía una mala. Si la cosa no mejoraba pronto, me vería atacada por ambos bandos. Por mis enemigos y por mis aliados.
Al caer la noche, no tuve más remedio que entrar a mi habitación. Anny se estaba haciendo la manicura y Claire estaba leyendo un libro en su cama.
- ¿Rose se puede saber que te pasa con nosotras? ¿Es por que no te hemos esperado esta mañana?-pregunto Claire
-Noo, chicas. Simplemente necesitaba estar sola. Solo eso.-dije rápidamente. Acababa de poner en marcha el plan de mi querido Jesse.
-Estábamos muy preocupadas. No queremos que haya mal royo entre nosotras.
-Por supuesto que no. Y además no hay ningún motivo para que lo haya, ¿no?
- Claro que no.
-Pues ya esta. Problema solucionado. Bueno… ¿qué os vais a poner este sábado?
*********************
En los siguientes días no hubo ninguna complicación. Pero el viernes por la noche comencé a sentirme muy mal. Empecé a pensar que nunca había estado segura en este lugar. Mientras dormía, cualquiera podría venir…y hacerme cualquier cosa, hasta matarme. Desde muy pequeña, me habían enseñado a no tener miedo, a saber defenderme…pero no se que me ocurrió, que el temor me llego de pleno. Hasta temblaba un poco. Estaba asustada. No me gustaba eso. Me sentía débil. Lo que hice esa noche, debería avergonzarme, pero necesitaba sentirme protegida. Recuperar mi fortaleza. Pero esta vez no podía hacerlo sola. A medianoche toque su puerta. Un Taylor medio dormido me abrió la puerta. Sorprendido, me dijo que pasara. Me acuno en sus brazos. Le conté sobre el miedo que tenía y él no comprendía. Según él no tenía nada que temer. Respire hondo.
- Tay…creo que debes saber unas cuantas cosas sobre mí y sobre lo que me rodea. Quizás no debería contártelo o quizás si…pero te lo contaré y después que pase lo que tenga que pasar…
♥Maria♥
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Dulce Tentacion Capitulo 8
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